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Misión en Douala, día 7 - "Adiós a la dibamba"

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Llegó el final del trabajo en la dibamba. El pasado viernes los jóvenes tuvieron una intensa mañana de visitas en el lugar donde viven los enfermos curados de lepra u otras enfermedades graves que son contagiosas. Estas personas viven en la residencias de la dibamba puesto que no son aceptados, ni acogidos, por sus familias o su entorno personal.

De esta manera, los españoles fueron visitando a estos hombres y mujeres. Los misioneros saludaban una a una a cada persona ya curada y compartían con ellos unos minutos de conversación y cariño, a la vez que les hacían entrega de una camiseta como recuerdo y signo de amor fraterno.

Antes de abandonar la dibamba, los jóvenes pudieron visitar la tumba de un joven leproso, Robert Naoussi, de Douala, que ofreció a Dios su sufrimiento para que otros jóvenes pudieran conocer a Jesús y su Evangelio. Hoy en día, luchan porque la causa de esta persona sea revisada para su beatificación, pero los costes económicos que conllevan estos trámites son demasiado elevados para poder hacer realidad esta intención.

El grupo misionero también se despidió de las hermanas carmelitas, a las que les hicieron entrega de un sobre con parte del donativo recogido en las visitas a las parroquias que hicieron en la Diócesis de Cartagena.

Entrada la tarde, se continuó con los talleres de la semana. Aunque el material ya empieza a escasear y el próximo lunes 17 de julio tendrá lugar la última sesión de talleres manuales.

Reunidos de nuevo en la parroquia, los jóvenes pusieron en marcha los talleres de "decoración de chanclas" o "taburetes a partir de neumáticos". Decenas y decenas de habitantes se iban acercando a la iglesia para aprender y perfeccionar sus habilidades artesanales con las que luego poder ofrecer sus servicios o productos en los mercados locales.

Por otro lado, varios jóvenes del grupo misionero se acercaron a ver unos terrenos libres donde comenzarán a construir unos salones para la parroquia de Jesús Liberador. Pudieron comprobar el espacio y algunos materiales que se emplearán en las obras.

Cayendo el sol sobre la tarde de Douala, llegó la hora de volver a casa, cenar y tras un tiempo libre para hablar con los familiares, tuvo lugar la oración de la noche y seguidamente el tiempo de descanso, para recargar energías de cara al fin de semana.

 

Vídeo con las mejores imágenes del día: