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Misión en Douala, día 4 - "Sin parar"

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Segundo día de la semana, martes. Comenzaba la mañana desde bien temprano, alrededor de las 7 horas, con un gran desayuno preparado por los hermanos javerianos.

Como viene siendo habitual en el horario establecido, la primera parada del día es en la dibamba, el hospital de leprosos y enfermos graves. De nuevo tocaba preparar los desayunos, limpiar habitaciones, salas... También algunos jóvenes, capacitados profesionalmente, ayudaron en las curas y visitas médicas a los ingresados.

Llegado el medio día hubo espacio para compartir un tiempo con los más pequeños. Con solo unos globos y unos cantos se podía ver en sus rostros la felicidad y alegría de sentirse queridos y acogidos por los jóvenes.

Cercana la hora de comer, el grupo encargado de la cocina se dirigió a esta para preparar unos sabrosos espaguetis acompañados de pate y salchichas. A su vez, mientras unos preparaban la comida, el resto permanecía dividido en dos actividades: la que ya continuaban haciendo de atender a los niños con juegos y dinámicas y otra más, nueva hasta el momento, que consistía en ayudar en el mantenimiento de los jardines y parques del entorno.

Entrada la tarde comenzaba el turno de los talleres. Este día pasarían a ser dos los que se impartirían y en los que cada niño, joven o adulto podría elegir en cuál estar.

El primero seguía siendo el taller de sandalias, en el que se aprendían técnicas de decoración para este calzado. El otro taller, que se impartía por primera vez, consistía en crear taburetes a partir de neumáticos usados o con algún defecto para su funcionamiento en automóviles.

Tras este tiempo didáctico y también lúdico, el grupo misionero se preparó para celebrar su Eucaristía diaria, presidida y celebrada por los dos sacerdotes que acompañan a los jóvenes.

Como final del día, el padre Paulino había recibido la noticia de que un gran amigo suyo de la zona invitaba al grupo a cenar en su casa. Así pues, ilusionados y agradecidos, los jóvenes y sus sacerdotes se dirigieron a casa de esta persona y pudieron disfrutar de una agradable y merecida cena en la que no falto ningún tipo de detalle para que todos se sintieran como en casa.

 

Vídeo con las imágenes del día: