NOTICIAS

CDV18: “Ven, vívelo y compártelo”

Ya se han celebrado los CDV de este año; la actividad promovida por la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y destinada a los niños y adolescentes que participan en distintos grupos parroquiales de la Diócesis de Cartagena, y que pueden disfrutar en verano de una cuidada semana de campamento. En ella, con sus compañeros y monitores, tienen la oportunidad de estar más cerca de Dios a través del juego, la naturaleza, la música y la diversión.

Los CDV, organizados por la Escuela Diocesana de Animación y Educación en el Tiempo Libre “Javier Azagra”, han reunido en esta ocasión a un total de 120 niños y adolescentes, que han sido acompañados por los más de 40 animadores que, distribuidos entre los equipos de monitores y el equipo mixto –cocina, sanidad, mantenimiento, materiales y área de fe–, ofrecen su tiempo, disposición y servicio para este campamento de forma desinteresada.

El lema de este año ha sido “Ven, vívelo y compártelo”, que no es sino una invitación a acudir a este encuentro con Cristo, vivir la experiencia y llevarla luego a los demás, una vez regresen a su día a día, como se lleva una buena noticia. Este año, la temática del campamento ha estado centrada en prestar atención a la llamada que Dios tiene para cada uno de nosotros, y muy especialmente a que los acampados, atentos a los talentos que han recibido y a cómo pueden ayudar con ellos en su entorno, descubran cuál es la misión que Dios espera de cada uno, y puedan ponerse a su disposición para cumplirla.

Para ello, se ha seguido cada día una parábola del Evangelio, que nos ha ayudado en las oraciones de la mañana y de la noche; y se ha utilizado además un cuaderno donde los acampados han ido reflejando sus reflexiones, y que no solo será un recuerdo de su paso por los CDV18, sino también un punto de partida para, a su regreso, cumplir la misión que Dios tiene para ellos.

Cada jornada, además, ha estado acompañada de diversas actividades, con gymkanas, juegos, rutas por los alrededores del recinto campamental, y un espacio reservado cada día para las tareas personales, los ratos de piscina y las veladas que han tenido lugar durante la noche, y que han transformado el comedor en un disco-pub de los 80, llevado a los acampados a superar distintas pruebas por equipos, y permitido que contemplen las estrellas y constelaciones que solo pueden observarse en plena naturaleza.

Los CDV de este año se han ubicado, como en la edición anterior, en el campamento Alta Lai, en Casillas de Ranera, pedanía de Talayuelas (Cuenca); un escenario situado en plena naturaleza que cuenta con cuatro zonas con cabañas de construcción, un amplio comedor cubierto, un albergue, dos pabellones de aseos y duchas, zona de enfermería y piscina, entre otras instalaciones.

Estos son los decimoterceros campamentos que organiza la Escuela Diocesana de Tiempo Libre “Javier Azagra”, que ya tiene la mirada puesta en el curso próximo y en los CDV19, que pondrán, como cada verano, la animación en el ocio y el tiempo libre al servicio de la tarea evangelizadora.


Galería de imágenes: