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CDV 2019: "Cuidando la Casa común"

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Como viene siendo habitual con la alegría de la Pascua de Resurrección nos animamos a lanzar la información de los próximos Campamentos Diocesanos de Verano 2019.

Como sabéis, los CDV son la actividad de especial interés que la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil ha programado, de cara al próximo verano, para las niñas, niños y adolescentes que participan en los distintos grupos parroquiales de la Diócesis de Cartagena.

Con éste, ya son catorce los veranos en los que, tanto el equipo de educadores como los propios acampados, hemos entregado nuestro tiempo, nuestro saber y nuestro estar al servicio de esta gran familia campamental de forma desinteresada.

Durante los CDV 2019 vamos a centrar nuestra atención en la llamada que la madre tierra nos hace, respondiendo también a la invitación al cuidado de la casa común del Papa Francisco en su encíclica “Laudato si”.

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Este año, con el lema “Cuidando la casa común” intentaremos hacer entender a los acampados que andamos envueltos en una crisis ambiental y social global, de una mayor envergadura de la que podemos imaginarnos, puesto que el sufrimiento de nuestro planeta Tierra repercute también en nuestros hermanos, especialmente en los más desfavorecidos.

Respondiendo a la llamada del Papa, animaremos a realizar una mirada profunda a nuestro hogar y casa común como un regalo de Dios, como ese tesoro de la creación que el Padre cuidó y mimó hasta el último detalle para ofrecerlo como regalo a la obra maestra de su Creación: “el hombre”. Por ello, trataremos de concienciarnos de que los cristianos debemos contribuir con más empeño a su cuidado, así como de la importancia de nuestras pequeñas acciones cotidianas, que tienen un poder transformador más grande de lo que pensamos. 

Por primer año los CDV se celebrarán en Riópar (Albacete), del 5 al 11 de agosto de 2019 en el campamento juvenil San Juan.

Los dos campamentos que se llevarán a cabo son:

CDV19 INFANTIL,  que irá destinado a niñas y  niños de los grupos parroquiales que hayan nacido en los años 2007, 2008 y 2009.

CDV19 ADOLESCENTES, donde podrán participar aquellos chicos y chicas que nacieron en 2003, 2004, 2005 y 2006 que en este curso estén presentes en las actividades pastorales de sus parroquias.

El proceso de preinscripción comenzará el próximo 6 de mayo para el CDV19 INFANTIL y el 7 de mayo para el CDV19 ADOLESCENTES y se realizarán de forma online a través de la web de la Escuela de Tiempo libre Javier Azagra: AQUÍ.

Si estás interesado en que tu hijo o hija pueda participar en los próximos CDV19, no lo dejes y pasar y estad atento, pues las plazas son limitadas.

Si quieres más información puedes descárgarte el tríptico de los CDV19 pinchado AQUÍ.


Segunda edición del BAM: “Busco Algo Más”

La convivencia juvenil BAM  ha celebrado este mes de marzo su segunda edición, con actividades lúdicas, formativas y de oración durante todo un fin de semana. Una experiencia para jóvenes de entre 18 y 35 años que ha culminado con un encuentro y Eucaristía con Don Sebastián Chico, Obispo auxiliar electo de la Diócesis de Cartagena.

Busco algo más. Esas son las tres palabras que dan nombre al BAM, la convivencia que del 22 al 24 de marzo ha reunido a casi 25 participantes de entre 18 y 35 años en la Casa de Apostolado Jesucristo Redentor de Santiago de la Ribera, en San Javier (Murcia). Unos jóvenes que, como indica el nombre de la convivencia, buscan algo más en su paso a la vida adulta, y han acudido a encontrarlo junto a otros jóvenes en un fin de semana donde compartir sus inquietudes y reforzar su compromiso de fe.

Es la segunda edición del BAM, la experiencia organizada por la Delegación de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Cartagena que, en esta ocasión, ha contado con jóvenes de hasta 13 parroquias procedentes de Murcia, Molina de Segura, Cehegín, Cartagena, Ceutí, San Javier, Puente Tocinos, La Ñora y Los Garres, que han podido aprender unos de otros y entrar en contacto con las distintas realidades que pueden encontrarse en la Diócesis.

El fin de semana comenzó la noche del viernes con la acogida de los jóvenes que iban llegando a la Casa para, a continuación y después de la cena, llevar a cabo una dinámica de presentación dirigida por Juan Carlos Ponce, Consiliario Diocesano de los Scouts Católicos de Murcia. Una primera toma de contacto para romper el hielo y que los participantes pudieran conocerse un poco mejor.

Realizadas las presentaciones, los jóvenes se dirigieron a la capilla para terminar el día en oración, con la celebración de un Vía Crucis, en consonancia con el tiempo de Cuaresma que enmarca la convivencia.

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La jornada del sábado dio comienzo también en la capilla, con la oración de la mañana; y continuó después del desayuno con una catequesis-dinámica organizada por la Escuela Diocesana de Animación y Educación en el Tiempo Libre “Javier Azagra”. En ella, mediante dinámicas y juegos en equipo, canciones y puestas en común, los participantes pudieron recopilar algunas enseñanzas que llevar en su mochila de viajeros, y consiguieron, al superar las pruebas, las llaves de la tienda de campaña que debían abrir, y que guardaba en su interior un mensaje del Evangelio dirigido a cada uno, además de un pequeño premio.

El BAM llegó a su ecuador por la tarde, con el testimonio de Mamen Aniorte, de la Parroquia de San Fulgencio de Cartagena, que ha transmitido su historia de fe por medio de algunas dinámicas; y la convivencia prosiguió en el paseo marítimo de Santiago de la Ribera, de camino a la casa Virgen del Mar de Lo Pagán, que sería la siguiente parada para los participantes del BAM.

En la casa Virgen del Mar, residencia de las religiosas más mayores de la Congregación de Hermanas Franciscanas de la Purísima Concepción, los jóvenes han podido conocer cómo es el día a día de las hermanas que trabajan en la residencia, y han visitado y acompañado a algunas de las hermanas que permanecen internas, con quienes han podido conversar. Como recuerdo, los jóvenes regalaron a las religiosas un mural con frases y fotografías de la visita, y tuvieron la oportunidad, además, de participar en la Eucaristía de la capilla de la residencia.

De regreso a la Casa de Apostolado, y una vez concluida la cena, los jóvenes disfrutaron de una velada, también preparada por la Escuela “Javier Azagra”, donde los participantes, divididos en dos equipos, se enfrentaron en varias pruebas en un juego en formato de pasapalabra.

Terminada la velada, el BAM continuó en la capillla con una oración preparada por el Secretariado Diocesano de Música que se ha centrado en la parábola del Hijo Pródigo, y en concreto en la figura del hijo mayor. Una breve vigilia que ha contenido, además, un espacio donde compartir impresiones en pequeños grupos y recoger lo meditado en la oración.

El domingo, último día de la convivencia, empezó con la oración de la mañana y, ya desayunados, los participantes recibieron la visita de Don Sebastián Chico, Obispo auxiliar electo de la Diócesis de Cartagena. Había llegado el momento de, en clave de oración más profunda, realizar un breve retiro.

Terminada la velada, el BAM continuó en la capillla con una oración preparada por el Secretariado Diocesano de Música que se ha centrado en la parábola del Hijo Pródigo, y en concreto en la figura del hijo mayor. Una breve vigilia que ha contenido, además, un espacio donde compartir impresiones en pequeños grupos y recoger lo meditado en la oración.

El domingo, último día de la convivencia, empezó con la oración de la mañana y, ya desayunados, los participantes recibieron la visita de Don Sebastián Chico, Obispo auxiliar electo de la Diócesis de Cartagena. Había llegado el momento de, en clave de oración más profunda, realizar un breve retiro.

En uno de los patios de la casa, acomodados en los escalones en forma de anfiteatro, los jóvenes pudieron escuchar las palabras del Obispo sobre el pasaje de la samaritana; una reflexión sobre los pozos a los que acudimos una y otra vez en nuestra vida y que no nos sacian; sobre el cántaro que todos llevamos, que son nuestros problemas y situaciones; y el cántaro que debemos ser: uno que se deje llenar por Dios. El Obispo ha invitado a los jóvenes a dedicarle un tiempo a hablar con Cristo, que les esperaba, como a la samaritana, junto a sus propios pozos; y les ha animado a ponerse en sus manos y a plantearse qué les hace realmente felices para que su vida, como Dios quiere para cada uno, alcance plenitud. 

Después de escuchar a Don Sebastián, los jóvenes han contado con una hora para, de forma individual, buscar un lugar tranquilo, que podía ser en el paseo marítimo o en la propia playa, y dedicar un tiempo a poner en oración las palabras escuchadas y salir al encuentro de Cristo.

Terminado el tiempo de retiro, el Obispo continuó el encuentro con los jóvenes para contarles cómo ha sido su experiencia y proceso personal en su reciente nombramiento como Obispo auxiliar de la Diócesis de Cartagena. Los participantes agradecieron su visita y atención con un obsequio, y pasaron luego a celebrar la Eucaristía de cierre del BAM, oficiada por Don Sebastián y acompañada por los cantos del Secretariado Diocesano de Música.

El BAM tocó a su fin después de la comida, con las conclusiones y revisión donde los participantes, en una puesta en común, han intercambiado sus impresiones y dado su valoración de la convivencia, que ha sido muy positiva.  

Una experiencia que, pensada para renovar el formato de las tradicionales convivencias de jóvenes, ha mantenido en esta segunda edición su variedad de dinámicas lúdicas, formativas y de oración; ha introducido nuevas actividades y temáticas y ha ofrecido un fin de semana de encuentro para jóvenes que en su vida, como en todo, buscan algo más.

GALERÍA DE IMÁGENES:


JDJ 2019: “Hágase en mí según tu palabra”

Al subir los escalones que conducen a la parroquia de San José de Sangonera la Seca (Murcia) el atrio aparece lleno por los jóvenes que ríen y hablan en grupos grandes y pequeños. Unos, recién llegados, se arremolinan en la mesa de la acogida para identificarse y escribir su nombre en la pegatina que se les entrega. Otros, ya ubicados, observan la taza que han recibido como obsequio, donde puede leerse  una frase del Evangelio; y en el rincón preparado para el photocall se ve el flash de un móvil que fotografía a un grupo que, sonriente, posa con las letras que forman el símbolo de la JDJ.

Ese era el ambiente en el comienzo de la JDJ 2019, la Jornada Diocesana de Juventud que ha reunido a más de 300 participantes y donde han estado representadas un total de 25 parroquias procedentes de diversas localidades de Murcia, Cartagena, Molina de Segura, Alcantarilla, Caravaca, Cehegín, Ceutí, Cieza y San Javier, además del Seminario Mayor de San Fulgencio, las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús y jóvenes del grupo Hakuna Murcia.

Realizada la acogida, la JDJ 2019 ha arrancado con la oración inicial, donde se ha llevado la cruz en procesión hasta el altar. La oración, con las canciones del coro de la anfitriona parroquia de San José de Sangonera la Seca, ha puesto las bases de un encuentro que se prolongaría hasta las seis de la mañana del día siguiente.

Después de una breve presentación, donde se ha recordado a los jóvenes qué es una Jornada Diocesana de la Juventud y  su conexión con la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) celebrada en Panamá, los participantes han pasado a los exteriores de la iglesia para llevar a cabo las dinámicas de inicio realizadas por los Scouts Católicos para romper el hielo y que los jóvenes empezaran a conocerse unos a otros.

A estas primeras dinámicas les ha seguido la actividad ‘Follow Mary Go!’, donde los asistentes, divididos en grupos y al modo del videojuego ‘Pokémon Go’, han tenido que buscar en los alrededores de Sangonera a seis personajes del Evangelio. Siguiendo un mapa con las localizaciones, cada grupo ha buscado a los diferentes personajes, que han explicado de forma dramatizada su historia de fe en relación con la Virgen María, y les han propuesto una prueba que debían superar para continuar con el juego.

Los participantes se han dirigido después a la parroquia, donde los esperaba el Obispo de la Diócesis de Cartagena, Don José Manuel Lorca Planes, que ha dirigido unas palabras a los jóvenes para poco después reunirse en una foto en grupo en los amplios escalones de la iglesia.

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La cena, con unas migas a cargo del restaurante de Sangonera la Seca ‘Casa Pancho’, se ha servido en el mismo atrio de la parroquia, y los participantes, poco después, se han unido al Show DJ organizado en la plaza de la iglesia para bailar siguiendo el ritmo de la música y la pantalla.

La Vigilia de Oración, momento central de la JDJ 2019, ha comenzado a las 00:30 horas con el Himno de la JMJ de Panamá, que canta en su estribillo el lema de la Jornada Mundial de la Juventud de este año: «Hágase en mí según tu palabra». La Vigilia, a cargo del Secretariado Diocesano de Música y simultánea a la celebrada en la Jornada Mundial de la Juventud, ha estado marcada por la conexión en directo con Panamá, donde ha podido verse el momento en que el Papa Francisco se dirigía a los jóvenes.

La vida que Jesús nos regala es una historia de amor, una historia de vida que quiere mezclarse con la nuestra y echar raíces en la tierra de cada uno. No es una salvación colgada en la nube esperando a ser descargada, ni una aplicación nueva a descubrir, ni un ejercicio mental fruto de técnicas de autosuperación. La salvación que Dios nos regala es una invitación a ser parte de una historia de amor que se entreteje en nuestras historias; que vive y quiere nacer entre nosotros para que demos fruto allí donde estemos, como estemos y con quien estemos”, ha dicho el Santo Padre durante la Vigilia de la JMJ, y ha puesto como ejemplo a María, protagonista de esta JMJ, a quien Dios sorprendió invitándola a formar parte de esta historia de amor: “La joven de Nazaret no salía en las redes sociales de la época. Ella no era una influencer, pero sin quererlo ni buscarlo se volvió la mujer que más incluenció en la historia. Le podemos decir con confianza de hijos ‘María, la influencer de Dios’. Con pocas palabras se animó a decir sí y a confiar en el amor, a confiar en las promesas de Dios, que es la única fuerza capaz de renovar, de hacer nuevas todas las cosas”, ha dicho el Papa en su discurso.

Terminada la conexión, la Vigilia ha proseguido con los misterios del Santo Rosario y la música como hilo conductor, y ha terminado, de nuevo, con el «Hágase en mí según tu palabra» del Himno de la JMJ de Panamá.

Al término de la Vigilia, ya de madrugada, se han sucedido los dos turnos de talleres, donde los participantes podían escoger entre cuatro opciones.

En el ‘Taller de Música’, organizado por el Secretariado Diocesano de Música, los participantes han descubierto cómo debe ser nuestra vida de fe en comunidad a través de la melodía, la armonía y el ritmo, y han probado a cantar una canción divididos en varias voces.

En ‘Evangelizar con arte’, la actividad organizada por la Escuela Diocesana de Animación y Educación en el Tiempo Libre “Javier Azagra”, los jóvenes se han dividido en equipos para, a través de pequeños acertijos, encontrar los códigos QR ocultos en los alrededores de la parroquia y superar las pruebas contenidas en ellos.

En ‘Que el ritmo no pare’, a cargo de la parroquia de Santiago Apóstol de Santiago de la Ribera, los jóvenes han acudido al salón de actos de los salones parroquiales y, al ritmo de la música, han aprendido las coreografías mostradas por los monitores.

En ‘Enredados con María’, el taller desarrollado por las Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús, los jóvenes han fabricado sus propios rosarios con hilos, y han hecho también un rosario de globos con sus peticiones a María que sería ofrecido en la Eucaristía de envío y cierre.

Con esta Eucaristía, celebrada a las seis de la mañana del domingo y oficiada por el Vicario Episcopal de Evangelización y Pastoral Juvenil, Pepe León, se ha clausurado la JDJ 2019, que con sus actividades, talleres y vigilia ha llevado a los jóvenes a acercarse a Dios, detenerse en la figura de María y vivir el mensaje del Papa Francisco en comunión con la JMJ de Panamá. 

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JDJ 2019

“Hágase en Mí según tu palabra”


GALERÍA MULTIMEDIA:

Material de Adviento - Para catequesis con jóvenes

Desde la Delegación de Juventud, os ofrecemos dos documentos con los que trabajar un poco más el tiempo de Adviento que está por venir.

Queremos que estos archivos os puedan servir para complementar vuestro trabajo y programación de cara al Adviento, involucrando un poco más la participación de los jóvenes en sus realidades eclesiales.

Estos archivos han sido elaborados y preparados en base al material dispuesto por Fano (Málaga) para este año.

¡Ánimo y buen trabajo!


XXV Encuentro Diocesano de Coros Juveniles: “Haciendo la voluntad del Padre”

Junto a las escaleras que conducen a la entrada de la Iglesia parroquial de Nra. Sra. de la Asunción de Alcantarilla, varios grupos van llegando a las mesas dispuestas para la acogida. Algunos llevan, al hombro, la funda negra de una guitarra; otros traen con ellos un cajón flamenco; y todos reciben, junto a la caseta donde se está sirviendo el chocolate del desayuno, unas camisetas azules donde, en las letras blancas, puede leerse el lema del encuentro: «Haciendo la voluntad del Padre».

Con esta acogida arrancó el XXV Encuentro Diocesano de Coros Parroquiales celebrado el pasado sábado 29 de septiembre en Alcantarilla. Organizado por la Delegación de Pastoral Juvenil y por la parroquia anfitriona, Ntra. Sra. de la Asunción, el encuentro ha logrado reunir a más de 430 asistentes, con representación de coros pertenecientes a parroquias de Aledo, Alcantarilla, Cartagena, Cehegín, Ceutí, Cieza, La Ñora, Molina de Segura, Ricote y Blanca; Sangonera, San Roque y Yecla; además del coro de las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús, del Seminario Mayor de San Fulgencio y el Seminario Menor de San José, y el Secretariado Diocesano de Música, que no podía faltar a la cita.

Como cada año, y además del festival de canciones donde cada coro saldría la escenario, el encuentro ha incluido una Eucaristía, una oración en comunidad y distintas actividades donde compartir una jornada completa de convivencia con jóvenes y familias de distintas realidades parroquiales, y donde reflexionar, a raíz del lema del encuentro, sobre qué supone hacer la voluntad del Padre, y sobre cómo anunciar el Evangelio y seguir a Cristo en nuestro día a día.

El encuentro ha comenzado, después de la acogida y el desayuno, con una oración en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción preparada por sus jóvenes. Con la música del coro anfitrión, la oración ha girado en torno a la temática general del encuentro, hacer la voluntad del Padre, con el sí de María como referencia.

Al término de la oración, cada joven ha recibido una pulsera de un color, necesaria para las actividades que tendrían lugar a continuación en la plaza de la iglesia. Allí, con todos los asistentes dispuestos en círculo, se ha llevado a cabo una dinámica de presentación para facilitar que los jóvenes de distintas parroquias pudieran conocerse; y con ayuda de los colores de las pulseras previamente repartidas, se han hecho los grupos para la siguiente actividad: la gymkana-catequesis.

Cada grupo, y hasta que sonaba la señal de cambio de prueba, se iba deteniendo de los distintos espacios de los alrededores de la parroquia. En ellos, y después de una breve lectura, el catequista encargado de cada actividad explicaba un pequeño juego que servía como ilustración de la enseñanza que se buscaba transmitir, y donde los jóvenes y familias han podido disfrutar de momentos de risas, convivencia y también de reflexión.

Una vez realizadas las pruebas, los asistentes se han vuelto a reunir con su coro para participar todos juntos la Eucaristía en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción. En la celebración, presidida por D. José León, Vicario Episcopal de Evangelización y de Pastoral Juvenil, se ha tenido muy presente a los Santos Arcángeles, por haber coincidido el encuentro con su fiesta; y al término de la misa se ha anunciado cuál sería la sede del Encuentro Diocesano de Coros del próximo año.

La parroquia encargada de la siguiente edición allí anunciada será la de San Fulgencio, de Cartagena. El coro cartagenero, al ser nombrado, ha acudido al altar para recibir la camiseta y la guitarra que le ha entregado el coro de Alcantarilla en señal de relevo, y una vez anunciada la noticia, los distintos coros han salido al exterior para una foto de grupo al pie de las torres y la fachada blanca de la iglesia.

Después de una comida compartida tanto en el patio interior de los salones parroquiales como en los alrededores de la plaza, llegaba el momento del esperado Festival de canciones. Uniformados con las camisetas azules, y llevando con ellos guitarras, percusión y fundas de violines y hasta violonchelos, los participantes se han desplazado hasta la plaza de la Constitución, donde les esperaba el escenario preparado al fondo.

Con todos ya acomodados en las sillas, y con dos de las jóvenes de la parroquia anfitriona como presentadoras, los coros han ido pasando por el escenario para poner sobre él sus canciones. El Festival lo ha abierto el Secretariado Diocesano de Música con la canción Te ruego Padre; y le han seguido los demás coros con títulos como Nacerán, Buscaré tu rostro, Tu voluntad, Bedigamos al Señor o En mi Getsemaní, con el conjunto de voces y la instrumentación que hace único y diferente a cada uno de ellos.

El Festival lo ha cerrado el coro parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de Alcantarilla con la canción que, compuesta por ellos mismos, ha sido el himno del encuentro: Hacer tu voluntad.

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“Esperábamos a 300 personas y al final han sido más, estamos muy contentos”, explica María, una de las organizadoras del encuentro y joven del coro parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción. Lleva más de diez años en el coro, desde que entró en su parroquia a catequesis de Comunión; y participa como voz, y en ocasiones como percusión. Ha acudido a los encuentros diocesanos desde el año 2010, cuando pasó de la sección infantil del coro a la juvenil; y cuenta cómo, desde Alcantarilla, esperaban con ilusión la noticia de organizar ellos el de este año. “Queremos también que la gente sepa que el coro no es solo para ir a misa y cantar y ya está; que los coros también hacen otras muchas actividades. Muchas de las personas que están en nuestro coro también son catequistas, yo estoy en un grupo de jóvenes… y también hacemos este tipo de cosas, como el encuentro de coros, que es diferente y necesario”.

“Fue una mezcla entre orgullo, mucha felicidad, y al mismo tiempo esa preocupación de tener que organizarlo todo bien para que sea una actividad que llene a todos los coros, y que se sientan con ganas de seguir el año que viene”, cuenta Elena, también de la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción. “Yo había venido a otros encuentros, pero no había tenido el placer de tenerlo en mi propio pueblo, y de ser nosotros el coro que organizaba todo”, dice la joven. “Por un lado sigue estando ese sentimiento de asegurarse de que todo salga bien, de que todos sigan ese hilo de oración y de conocerse y de divertirnos los unos con los otros, pero sobre todo mucha alegría, muchas risas. Se conoce mucha gente nueva y se hacen buenos amigos”, cuenta Elena sobre su experiencia en el encuentro.

“Yo llevo participando tres años”, cuenta Pedro José, que es voz, junto a los otros jóvenes, del coro interparroquial de Cehegín; sede de la anterior edición del encuentro de coros. “La verdad es que es una alegría poder participar cada año más, no solamente por la tarde en que los coros cantan, sino por todo el día, las actividades y todo lo que preparan. Merece mucho la pena vernir”, dice Pedro José, que valora, además, el hecho de poder conocer y reencontrarse con jóvenes de otros lugares de la Diócesis.

Andrés, por su parte, viene con el coro de La Ñora. Forma parte de él desde hace doce años, y calcula que este es el octavo encuentro de coros al que acude; una experiencia que recomendaría a otros jóvenes que todavía no la hayan vivido: “Merece la pena. Es un encuentro con más jóvenes que comparten lo mismo que ellos, y lo van a pasar muy bien. Es un día de encuentro y de felicidad entre todos”, dice Andrés.

Es una experiencia totalmente recomendable para cualquier joven que esté activo en una parroquia”, dice Gonzalo, que viene con el Seminario Mayor de San Fulgencio y, después de participar por primera vez en la anterior edición, repite experiencia.  “Intentamos representar todos los años que podemos al Seminario Mayor con un coro que por cierto no está nada mal. Fui el año pasado a Cehegín, y este año no le falta vida, ni diversión, ni el conocer a gente. Está muy bien”, explica.

Desde el coro de la parroquia de San Fulgencio de Cartagena, próximo anfitrión del encuentro, también han vivido una buena experiencia. “Está muy bien. Como te mezclan y te ponen con otras ciudades empiezas a conocer gente, a hacer comunidad, amigos; y eso es lo que realmente hace la Iglesia”, dice Cari, que toca el violín en el coro de San Fulgencio desde hace tres años. Cuenta Miguel Solana, párroco de San Fulgencio, que la parroquia ya ha acudido a al menos cinco ediciones, y que, dentro de los distintos grupos que se podrán haber ofrecido, también ellos lo hicieron para poder acoger un encuentro de jóvenes en Cartagena.

Un encuentro que, además de estar dirigido a los jóvenes, es también un espacio para las familias que acuden como parte de los coros.  “Conocemos mucha gente de otras parroquias. Da gusto pasar el día”, cuenta Narcisa, que viene con la parroquia de Santa María de Aledo. “Lo hicieron hace unos años en nuestro pueblo, el año pasado también fuimos a Cehegín, y es una experiencia para seguir repitiéndola”, cuenta.

Un Encuentro Diocesano de Coros que ya ha vivido su XXV edición, y que, a la espera de celebrarse el próximo curso en la Ciudad Portuaria, ha sido un espacio de convivencia, de oración y de descubrir cómo, a través de la música, se puede crecer en la fe y llevar a otros la alegría del Evangelio.


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CDV18: “Ven, vívelo y compártelo”

Ya se han celebrado los CDV de este año; la actividad promovida por la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y destinada a los niños y adolescentes que participan en distintos grupos parroquiales de la Diócesis de Cartagena, y que pueden disfrutar en verano de una cuidada semana de campamento. En ella, con sus compañeros y monitores, tienen la oportunidad de estar más cerca de Dios a través del juego, la naturaleza, la música y la diversión.

Los CDV, organizados por la Escuela Diocesana de Animación y Educación en el Tiempo Libre “Javier Azagra”, han reunido en esta ocasión a un total de 120 niños y adolescentes, que han sido acompañados por los más de 40 animadores que, distribuidos entre los equipos de monitores y el equipo mixto –cocina, sanidad, mantenimiento, materiales y área de fe–, ofrecen su tiempo, disposición y servicio para este campamento de forma desinteresada.

El lema de este año ha sido “Ven, vívelo y compártelo”, que no es sino una invitación a acudir a este encuentro con Cristo, vivir la experiencia y llevarla luego a los demás, una vez regresen a su día a día, como se lleva una buena noticia. Este año, la temática del campamento ha estado centrada en prestar atención a la llamada que Dios tiene para cada uno de nosotros, y muy especialmente a que los acampados, atentos a los talentos que han recibido y a cómo pueden ayudar con ellos en su entorno, descubran cuál es la misión que Dios espera de cada uno, y puedan ponerse a su disposición para cumplirla.

Para ello, se ha seguido cada día una parábola del Evangelio, que nos ha ayudado en las oraciones de la mañana y de la noche; y se ha utilizado además un cuaderno donde los acampados han ido reflejando sus reflexiones, y que no solo será un recuerdo de su paso por los CDV18, sino también un punto de partida para, a su regreso, cumplir la misión que Dios tiene para ellos.

Cada jornada, además, ha estado acompañada de diversas actividades, con gymkanas, juegos, rutas por los alrededores del recinto campamental, y un espacio reservado cada día para las tareas personales, los ratos de piscina y las veladas que han tenido lugar durante la noche, y que han transformado el comedor en un disco-pub de los 80, llevado a los acampados a superar distintas pruebas por equipos, y permitido que contemplen las estrellas y constelaciones que solo pueden observarse en plena naturaleza.

Los CDV de este año se han ubicado, como en la edición anterior, en el campamento Alta Lai, en Casillas de Ranera, pedanía de Talayuelas (Cuenca); un escenario situado en plena naturaleza que cuenta con cuatro zonas con cabañas de construcción, un amplio comedor cubierto, un albergue, dos pabellones de aseos y duchas, zona de enfermería y piscina, entre otras instalaciones.

Estos son los decimoterceros campamentos que organiza la Escuela Diocesana de Tiempo Libre “Javier Azagra”, que ya tiene la mirada puesta en el curso próximo y en los CDV19, que pondrán, como cada verano, la animación en el ocio y el tiempo libre al servicio de la tarea evangelizadora.


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Despedida: termina la misión en Camerún

Nuestros jóvenes misioneros ya han terminado las tres semanas de misión que comenzaron el pasado 10 de julio, y que les ha llevado a Douala, Yaoundé, y también a Kribi, donde han pasado unos últimos días para descansar, poner en común experiencias y despedirse antes de su regreso a España, que tuvo lugar el lunes 30.

Después de convivir unos días en Yaoundé con los padres javerianos y trabajar con los niños que allí participaban en una escuela de verano, nuestros misioneros se han dirigido a Kribi, donde llegaron el jueves a mediodía.

Los jóvenes se han alojado en la casa de los misioneros espiritanos, en una zona de Kribi llamada ‘Las dos iglesias’ por haber en ella, a muy poca distancia, una iglesia católica y otra protestante. Allí, acompañados por Tchoupe, Chiara y Jean Claude, que han estado apoyando al grupo en el campo de trabajo, los misioneros han continuado con las habituales celebraciones de la Eucaristía, y han tenido, hasta la mañana del sábado, un pequeño descanso donde compartir su experiencia.

En la mañana del viernes, el grupo ha hecho una excursión en piragua para tener unos momentos de convivencia y ver las Cascadas de la Lobé; que tienen la particularidad de, por ser la desembocadura del río Lobé, caer directamente en el mar.

Por la tarde, han tenido un breve retiro en la playa, y han celebrado a continuación, en la iglesia de los misioneros espiritanos, una Eucaristía donde cada uno debía resumir la experiencia vivida durante el viaje a través de un gesto, por ejemplo el del lavatorio de pies, que fue el escogido por los sacerdotes. Así, han podido expresar lo aprendido y vivido estos días de misión, poniéndolo también delante del Señor.

El sábado ha comenzado con una visita a la playa de Kribi, y ha estado por lo demás dedicado a hacer las maletas y demás preparativos para el viaje de vuelta.

Finalmente, la misión ha terminado donde comenzó: en Douala, y más en concreto, en la parroquia de Ngodi Bakoko, donde estuvieron construyendo el parque infantil y desarrollando los talleres. Allí han celebrado la misa del domingo, a las 7:30 de la mañana, y han comido con los catequistas de la parroquia en la casa de los misioneros javerianos, donde han podido despedirse y hacerse unas últimas fotos con quienes han compartido estos días de misión. También en Ngodi Bakoko han tenido, ya por la tarde, una exposición del Santísimo donde, de nuevo, han ido compartiendo su experiencia.

Después de este rato de adoración, solo quedaba cerrar las maletas para dirigirse al aeropuerto: el vuelo a España salía de madrugada y, como estaba previsto, les ha traído de vuelta el lunes, para llegar a sus hogares esa misma tarde.

La misión en Camerún ha terminado, pero continúa en el día a día. Todavía quedan  vivencias por compartir, y los jóvenes de este grupo, convertido en una pequeña familia, tienen mucho que contar. Después de estos días, y de haber sido misioneros en Camerún, podrán ser, una vez en su entorno, misioneros también para otros jóvenes, y anuncio para ellos de la Buena Noticia con su vida.


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Primeros días en Douala: ¡Empieza la misión!

Los jóvenes misioneros de nuestra Deleju ya han comenzado su misión en Douala (Camerún), hacia donde partieron el pasado 10 de julio para, después de un vuelo con escala en Turquía, llegar a su destino misionero.

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Los primeros días del grupo en Douala han estado dedicados, sobre todo, a la organización de las siguientes semanas; así como a la visita de los lugares donde van a tener lugar las labores que desempeñarán a partir del próximo lunes, y donde los jóvenes trabajarán, por grupos, en un centro sanitario y un orfanato, además de en los talleres y proyectos que desarrollarán en la parroquia de Saint Jude de Ngodi Bakoko como principal escenario.

En su primer día de misión, el pasado jueves 12, los jóvenes han visitado, entre las intensas lluvias que sonpropias de la zona, el salón parroquial que ayudaron a construir el pasado verano. En el aula, que ya está terminada y en funcionamiento, hay un cartel donde se lee Don (Donnatey by) jeunes missionaires de Murcia Juillet 2017 –‘Donado por jóvenes misioneros de Murcia, julio de 2017’–. Está equipada con bancos, atriles y pizarras, que los jóvenes han aprovechado para repasar algo de francés; y ha sido una alegría para los misioneros reencontrarse con este salón parroquial que es resultado de la anterior misión y está hoy operativo.

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Esa misma tarde, los jóvenes han hecho una visita a Saint Jude, la parroquia donde se va a desarrollar la mayor parte de los talleres que darán comienzo la próxima semana. En ellas se proyecta, además, habilitar un suelo para construir un nuevo salón que sea ampliación de la parroquia, y que estaría financiado en una tercera parte por la joven misión.

Nuestros misioneros también han acudido, en la mañana del viernes 13, al centro de salud donde tres de los jóvenes, que cuentan con formación para ello, van a colaborar en tareas sanitarias, y a esta visita le ha seguido otra muy especial: la del orfanato que los jóvenes van a frecuentar también las próximas semanas.

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Se trata de un centro diferente al ya visitado el verano anterior, y situado además en una zona distinta. En él, los jóvenes han sido recibidos por la encargada del orfanato, que les ha explicado la labor que allí desempeñan; y han podido compartir, entre sonrisas y canciones, un rato con los niños para luego visitar, esa misma tarde, a las hermanas de la Madre Teresa, las misioneras de la Caridad, que tienen allí una residencia.

Además, nuestros misioneros se han reunido con los sacerdotes y jóvenes de Douala que van a acompañarlos durante su estancia en Camerún, para compartir las actividades previstas y escuchar sus indicaciones, y han acudido al mercado para comprar todo lo necesario para su estancia; todo con la ilusión de la misión que comienza y el ambiente de convivencia que hace del grupo misionero una pequeña familia.

Y esto en unas jornadas que, como cada día de misión, han dado comienzo con la oración de la mañana y terminado con la Eucaristía de la tarde, donde los jóvenes comparten su experiencia y ponen en común todo lo vivido durante el día.

 

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