“Tuyo soy, para vos nací, que mandáis hacer de mí”.

Empecé esta aventura embarcándome en un viaje “interminable” sin apenas conocer a nadie, pero con gran alegría, pues viajaba a una ciudad “mágica”, a la ciudad de Santa Teresa de Jesús. Este viaje tenía un objetivo claro para mí y era aclarar una serie de dudas que durante una misión rural llevada a cabo por seminaristas en Archivel, mi pueblo, me habían surgido. Eso que sentía ¿sería la llamada del Señor para ser siervo suyo o simplemente sería el fervor del momento?

Durante estos cinco días de encuentro en Ávila, los miedos de viajar con desconocidos se han ido disipando, pues hemos creado una pequeña familia dentro de nuestra diócesis, donde por momentos tenía la sensación de que todos nos conocíamos de antes. En esta familia hemos compartido risas, emociones, experiencias, etc. y todo gracias a la oración y la intercesión de Santa Teresa.

Han sido unos días difíciles de explicar, pues a pesar del calor, las caminatas, la falta de sueño, todos los jóvenes allí presentes desprendíamos una alegría singular, la ALEGRÍA de conocer el amor de Cristo por nosotros.

En cuanto a mis dudas personales se iban disipando por momentos gracias a la oración, a los momentos a solas con Cristo, donde al igual que la Santa le repetía una y otra vez “Tuyo soy, para vos nací, que mandáis hacer de mí”. Esta frase me ha acompañado durante todo el viaje ayudándome a confiar en Cristo y en lo que él tiene pensado para mí y haciéndome ver que debo dejar todos los miedos atrás para poder así cumplir su voluntad.

Por último decir que el encuentro que tuve con el Señor en el taller del primer anuncio me sirvió para darme cuenta de lo poco agradecido que soy con nuestro Padre, pues él me lo da todo y yo se lo agradezco muy poco.

Sólo me queda dar gracias al Señor por este regalo que puso en mi camino, un viaje en el que me tenía preparado esta maravillosa experiencia y en el que me ha dicho que no tenga miedo, que él está ahí para guiarme entre las tinieblas.

Y como dice Santa Teresa y el lema del encuentro “EN TIEMPOS RECIOS AMIGOS FUERTES DE DIOS”.

Pedro Antonio Ortiz.

Joven de la Parroquia de Santa Bárbara, de Archivel