<<¡Gracias a Cáritas, y a la Diócesis, yo me siento un "poquitín" más grande!>>

Me preguntaban que cómo había sido mi experiencia en la recogida de aliementos para Cáritas… Una experiencia positiva, eso sin duda, todo lo que sea ayudar a los demás siempre es positivo, por lo menos para mí. Pero me quedo con determinados momentos: Recuerdo uno, quizás la anécdota del día, en el que una mujer puso en duda nuestro trabajo, diciendo que ella estaba al día de la actividad de Cáritas y que no le constaba en ningún sitio que íbamos a estar allí, pero en fin, no hay nada más humano que una duda; Otro momento que recuerdo, con una gran sonrisa, fue el de una chica joven haciendo cuentas para comprar dos paquetes de pasta, tenía que comprar varios rollos de papel de regalo y acabó comprando la mitad, solamente por colaborar; Otro momento que me encantó fue el de un señor, que apareció con una caja de paquetes de turrón, al grito de: “¡Toma, que no solo van a comer leche, galletas y pasta!”.

Enumerando otras anécdotas, destaco también la de una señora, que al hacer su compra, colaboró aportando un "granito de arena", pero más tarde apareció con sus tres nietas, les dio una cesta a cada una y les dijo: "Vamos a hacer la compra para la gente necesitada". Llenaron tres "señoras" cestas, con una gran variedad de productos; Fueron las mismas niñas, que rondaban una edad de entre los 5 y los 9 años, las que metieron los alimentos en bolsas y nos las fueron dando. Más allá del donativo, que fue grande, pero digo más allá porque cada uno colabora de la manera que le es posible, cuando le dí las gracias no me quedé ahí, les dije que el gesto había sido precioso, porque es ahí cuando realmente se empieza a educar en valores, desde bien pequeños, haciéndoles ser conscientes de que realmente somos unos afortunados, afortunados por tener lo que tenemos, aunque sea poco, ya que solo hay que alzar la vista para darse cuenta de que hay gente que no tiene absolutamente nada…

Y para terminar, animo a la gente a que se sume a este tipo de acciones sociales, un voluntariado sencillo, que apenas requiere tiempo y hace una labor enorme. 

¡Gracias a Cáritas, y a la Diócesis, yo me siento un "poquitín" más grande!

 

Luis Carrasco.

Voluntario que participó en la recogida, navideña, de alimentos para Cáritas Diocesana.