Hay mayor alegría en dar que en recibir

calle.jpg

Tengo la suerte de poder decir que soy una de las jóvenes que suele ir cada semana a la actividad del “Café Solidario”, (que consiste en hablar un rato con los transeúntes de Murcia, tras una pequeña oración, intentando poner rostro a esas personas que la rutina y la pobreza han hecho invisibles) y que cada día que se hace esta pequeña misión es un regalo, más que para la gente que nos encontramos en las calles, para nosotros mismos.

Los que hemos vivido esta experiencia creo que recogemos ya un “puñado de historias” que harían sin duda un buen libro; pero me encantaría compartir con vosotros una pequeña conversación que mantuve con uno de los transeúntes hace un tiempo.

Balbuceando de mala forma en el inglés que vengo arrastrando y sin duda alguna enmarcados por el Espíritu Santo, como en Pentecostés, tras varias semanas “X” me hizo la pregunta:

X: <<Pero vosotros, ¿sois cristianos?>>

Yo: <<Pues… sí, todo el grupo, lo somos>>

X: << ¿Pero cristianos, católicos?>>

Yo: << Si, de hecho, de eso nos conocemos, venidos desde la Pastoral Juvenil de la Iglesia Católica Diocesana>>.

X: << ¡Pues no sabes cuánto me alegro! Yo también soy cristiano y creo que hay un solo Dios, que nos quiere y nos protege. ¿Sabes? Mucha gente se sorprende cuando digo esto, estando como estoy aquí en la calle pidiendo, sin dinero para comer, ni una casa donde vivir. Pero yo siempre les digo. ¿CÓMO NO VOY A CREER EN DIOS? Me trajo de mi país aquí y cada día hace que la gente me aporte algo de dinero para poder sobrevivir, es “mi pan de cada día”. Yo creo que si vosotras estáis aquí hablando conmigo y trayendo este café es porque Dios las puso y las trajo aquí. ¿Entendiste lo que dije?”

Yo: (mi cara debía ser un poema) <<Sí claro, lo entendí todo. Y estoy totalmente de acuerdo contigo X, ha sido genial poder entenderte, supongo que Dios hizo que pudiera hacerlo>>.

Hablamos un poco más de otros temas, le dimos las galletas y el café que ya están listos y nos marchamos con un “See you next week” (Nos vemos la semana próxima).

Es sorprendente y admirable la fe que muchos de ellos siguen teniendo a Dios, que nos hace hermanos, incluso en los momentos más difíciles.

Animaros con esta pequeña anécdota a que os suméis a vivir esta experiencia. CADA MARTES EN LA AVENIDA DE LA LIBERTAD, EN LA PUERTA DE “EL CORTE INGLÉS”, A LAS 20:30H. (JÓVENES MAYORES DE 18 AÑOS)