Lituania acoge a nuestros jóvenes
Un grupo de jóvenes de nuestra diócesis se han propuesto tener una experiencia diferente este verano, y se han embarcado en la aventura del Encuentro Europeo con Jóvenes Cristianos, un evento que que año tras año, desde la JMJ de Colonia en 2005, viene celebrándose en distintos paises europeos.
Este año el Encuentro ha tenido lugar en Lituania, donde desde el día 8 de julio, jóvenes de distintos paises comparten su fe en un ambiente de convivencia.
Os ofrecemos una breve crónica que los participantes nos hacen llegar, para compartir con todos nosotros su experiencia allí.
Tercer día
Un día más continuamos con nuestro encuentro. Hoy es especial porque nos toca a los españoles preparar la catequesis. Con el lema "La Creación. ¡Vívela! ¡Siéntela! ¡Disfrútala!, hemos empezado, tras el desayuno el desarrollo de la misma. Hemos comenzado leyendo y escenificando el relato de la Creación y posteriormente hemos tenido oportunidad de encontrarnos durante un tiempo prolongando, nosotros solos, en pleno contacto con la naturaleza, sintiendo y experimentado el amor de Dios, a través de la huella que ha dejado en la Creación.
Posteriormente, por grupos de distintas nacionalidades, compartimos nuestra experiencia y elaboramos el mural de la creación. Por la tarde, tras la comida, (porque aquí eso de la siesta no existe), salimos hacia un bosque cercano, que es una de las grandes reservas de madera de país, decorado todo él con esculturas de madera, una auténtica belleza. Y tras la cena y la oración, regresamos a casa donde nos dispusimos a apoyar a nuestros hermanos alemanes viendo el fútbol.
Cuarto día
Un día más nos ponemos en contacto para contaros nuestras andaduras en tierras lituanas. Como cada día tras la oración y el desayuno hemos tenido la actividad de la mañana, en la que hemos preparado los juegos de la tarde. A las 12 fuimos a la parroquia donde celebramos la Eucaristía con todo el pueblo, y a pesar de ser casi todo en lituano pues solo resonó el castellano en el Evangelio y en una canción, fue
entrañable celebrar la fe con gentes de esta tierra en la que estamos compartiendo estos días de encuentro. Hoy también había un motivo especial pues hace 17 años que fui ordenado sacerdote y he vivido este acontecimiento con todos los jóvenes los cuales se han unido a él cariñosamente.
La tarde la dedicamos a los juegos-deportes, y verdaderamente ha sido un momento divertido que nos ha posibilitado relacionarnos mejor con los otros jóvenes de los diferentes países.
Y tras la cena y la puesta en escena que hemos hecho los monitores, ambientando la final del mundial, nos vamos a ver la final y esperamos disfrutarla también.
Quinto día
Hoy tras la resaca de la celebración del triunfo de España de nuevo nos ponemos en marcha. Son las 7´45 y suena la música que nos dice que tenemos otro día por delante. Hoy nos vamos de exursión a Kiskiava, Merkine, Marcinkonis. Ha sido una día precioso, pues además del calor, hoy hemos llegado en Lituania a 37º, algo insospechado aquí e inhabitual (seguramente lo hemos traido nosotros) hemos visitado unos de los pueblos y santuarios más significativos del sur de Lituania. A español se olía en estos santuarios, pues fueron los dominicos quien fundaron estos monasterios y un insigne español aparece en sus altares, Santo Domingo de Guzmán. Por la tarde, tras la comida y el baño en un inmenso lago, fuimos a visitar un museo etnográfico done tuvimos la oportunidad de aprender a fabricar, según el método tradicional, las velas, y cada una hemos hecho la nuestra, la cual utilizamos en la vigilia de oración de la noche. Igualmente, disfrutamos del folklore y ricas tradiciones de esta tierra acompañados por un grupo que nos enseñó sus cantos, sus danzas y también las compartimos con ellos.
Llegamos a casa y tras la vigilia de oración nos retiramos a descansar porque nos espera mañana otro día de convivencia.
Sexto día
Continuamos nuestra andadura por los países bálticos. De nuevo noticias desde Lituania. Hoy, tras la oración de la mañana y el desayuno, hemos tenido una nueva catequesis, que nos ha dado la oportunidad, durante toda la mañana de hacer silencio, compartir en grupo y acercarnos de nuevo a la obra de la creación. En este caso ha sido Lituania quien ha preparado esta catequesis. Tras la comida hemos tenido un taller para aprender checo, que por cierto, no es nada fácil, de hecho dicen que en el cielo la lengua más hablada es el checo, ¿sabéis por qué? pues porque se necesita toda una eternidad para aprenderlo.
Y por la tarde hemos tenido talleres creativos, posibilitando así nuestras habilidades mentales y manuales. Ya llegada la noche hemos tenido la fiesta alemana. Nuestros amigos alemanes nos han presentado, en ambiente festivo, distintos aspectos de la cultura alemana,así como el valor de la ecología.
Y tras la oración de la noche, como de costumbre nos retiramos a descansar para empezar mañana un nuevo día.
Séptimo día
Nuestra andadura por tierras lituanas continúa. Hoy ha vuelto a ser un día especial. Hoy hemos tenido el día de servicio a la comunidad. Hemos visitado un hogar de niños abandonados de la diócesis y les hemos ayudado en la recolección de grosellas, pintado de distintas partes de la casa, almacenamiento de madera y por supuesto hemos compartido con los niños y niñas del hogar la comida, el juego y la oración.
Por la tarde hemos ido a visitar distintos lugares de la diócesis y nos hemos encontrado con el obispo de la misma, con quien hemos celebrado la Eucaristía. Él se ha sentido especialmente contento de poder acogernos en su humilde diócesis y nosotros le hemos agradecido la acogida que ha tenido.
Volvemos a casa, cansados por el día pero satisfechos por lo compartido en el mismo. Y esta noche, tras la oración nos vamos a descansar. Mañana más.
Octavo día
El tiempo va pasando y las experiencias se van acumulando y ayudándonos a vivir intensamente estos días de convivencia. Como es habitual, tras la oración y el desayuno, comenzamos la actividad de la mañana, que este día fue un taller de creatividad. Consistía en decorar lámparas con los motivos del encuentro, centrados en la creación. Fue importante descubrir, como algunos jóvenes, que se creían incapaces para tareas creativas, desarrollaron todo su potencial realizando auténticos trabajos.
Como ya estamos en la mitad del encuentro, hoy hemos celebrado la "Fiesta del pico", una fiesta especial, preparada por todos los países participantes. La fiesta empezó a las 5´30 de la tarde con la cena (¡sí!, habéis leído bien, a las 5´30 de la tarde), a las 7 celebramos la Eucaristía y tras la misma compartimos juegos, cantos, representaciones.... Fue también un bonito momento porque ello suponía que los jóvenes de los distintos países, previamente se habían reunido y pensado en los demás preparar lo mejor que sabían este momento, para hacerles pasar a los demás, una velada agradable.
Acabada la fiesta y tras la oración de la noche nos retiramos a descansar.
Noveno día
Hoy nuestro día en Lituania es mucho más tranquilo. Tras la "fiesta del pico" celebrada anoche, esta mañana nos toca descansar. Tenemos una mañana libre donde podemos dar un paseo, ir de compras o simplemente permanecer en la casa de manera serena.
Por la tarde tuvimos talleres culturales. Cada país ofreció a los jóvenes un taller de la cultura propia de su país y los jóvenes fueron participando, expectantes, en cada uno de ellos.
Y la noche fue el momento central del día. Tuvimos una noche de meditación. Fue una meditación prolongada, intensa. Los jóvenes fueron haciendo la conocida pulsera de la vida de Jesucristo y en cada una de las piedras que iban incrustando iban escuchando el evangelio correspondiente y después, en momentos prolongados de silencio, con unas preguntas referentes al Evangelio, fuimos interiorizando el mensaje de Jesús. Durante la noche, los jóvenes tuvieron la oportunidad de acercarse a recibir el sacramento de la penitencia. Fue un momento realmente intenso y profundo, un momento de encuentro con Dios.
Tras la meditación nos retiramos a nuestras habitaciones en silencio para así poder prolongar esta experiencia. Damos gracias a Dios por esta oportunidad que nos ha brindado de encontrarnos con Él.
Décimo día
Un día más os contamos nuestra experiencia desde Lituania. Como cada día comenzamos con la oración de la mañana y tras el desayuno comenzamos la catequesis, la cual está centrada en la ruptura con la creación y por tanto con e creador. Esta vez son los jóvenes checos los que nos ayudarán en la reflexión. Estuvimos viendo, a través de distintas dinámicas: reflexión personal, por parejas, reflexión en grupo por países, las distintas rupturas a las que nos podemos enfrentar y especialmente estuvimos centrados en la relación natural hombre-mujer, tal como Dios la concibió y que nosotros por muchas razones rechazamos. Hubo un momento intenso cuando chicos por un lado y chicas por otro, estuvimos reflexionando desde nuestra realidad, cuál creemos nosotros que son las causas de esa ruptura entre hombre y mujer y cómo podemos, teniendo como referencia el proyecto de Dios, dar respuesta a esas situaciones. Como cada día acabamos la mañana celebrado la Eucaristía.
Tras la comida continuamos con la catequesis y por la noche disfrutamos de la fiesta que nos ofreció, en este caso, el pueblo lituano. Nos enseñaron su tierra, su cultura, sus costumbres y sus danzas, y verdaderamente, nosotros estuvimos a la altura de las mismas "sudando la camiseta".
Terminamos con la oración de la noche y la acostumbrada reunión de monitores.
Undécimo día
Nuestra andadura por tierras lituanas continúa. Hoy hemos ido de excursión a Kaunas, la segunda ciudad más grande de Lituania, después de Vilnius que es la capital. Lo primero que hemos hecho ha sido ir a la catedral donde hemos compartido la Eucaristía con el pueblo lituano de Kaunas, una vez más descubrimos la universalidad de la fe y lo que es vivir la fraternidad cristiana, todos desconocidos y todos hermanos, todos lejanos y todos cerca, la fe nos une, fortalece y renueva.
Tras la celebración de la Eucaristía hemos ido haciendo un recorrido por la ciudad y, subiendo en funicular hemos llegado a la Iglesia más alta de la ciudad desde donde hemos podido contemplar esta maravillosa ciudad del Báltico. Tras la comido hemos tenido oportunidad de recorrer personalmente la ciudad, museos, zoológico, zonas de compras... Algo especialmente llamativo para nosotros ha sido visitar el "museo del diablo", donde se conservan imágenes diversas del diablo y que para el pueblo es muy significativo, porque llegada la cuaresma, tras los rigores del invierno, el pueblo quiere echarlo de su vida y así prepararse para las fiestas pascuales.
Tras otro día agotador, volvemos a casa donde, tras la cena y la oración de la noche, damos por concluido otro día.
Duodécimo día
Parece que fue ayer cuando llegamos a Lituania y los días van pasando casi sin sentir. Hoy, tras la acostumbrada oración diaria y el desayuno reconstituyente, les toca el turno a los jóvenes alemanes. Ellos nos han presentado la catequesis de hoy y nos han ayudado a mirar hacia el futuro. Queremos hacer de este mundo un paraíso tal como Dios lo concibió, para ello hemos de comprometer nuestra vida, al estilo de Jesús en la transformación de este mundo, a dos niveles a nivel personal y a nivel social. La mañana ha sido muy productiva e intensa. La mañana termina como cada día con la celebración de la Eucaristía.
Por la tarde, tras la comida hemos continuado con la catequesis, apoyándonos en distintos textos del Apocalipsis hemos intentando asumir compromisos concretos para poder transparentar en este mundo el Reino de Dios.
Y ya por la noche los jóvenes checos nos han animado la fiesta. Hemos entrado en contacto con la historia y cultura de este rico país, en el corazón de Europa. Y como no podía ser de otra manera, el Niño Jesús de Praga, ha presidido la oración de la noche, con la que decimos adiós al día y nos disponemos a descansar.
Decimotercer día
Nuestros días van llegando a su fin, pero no por eso dejan de ser intensos. Hoy nos ha tocado, de nuevo, adentrarnos en uno de los bosques de Lituania. Ha sido una experiencia dura, pero gratificante. Durante unas tres horas hemos caminado entre inmensos árboles, arbustos y con el río como compañeros de viaje. Ya en la oración, preparada esta vez por el grupo de españoles, hemos presentado la vida como un camino, en el que no faltan obstáculos, pero que merece la pena andarse y andarse en compañía, en comunidad. Somos apoyo unos para otros, somos estímulo unos para otros.
Por la tarde hemos regresado a casa, y en la parroquia del pueblo un día más hemos celebrado la Eucaristía, esta vez presidida por el obispo de la diócesis.
Y por la noche vemos la película-documental "Home", una película que nos invita a seguir contemplando las maravillas de la creación.
Decimocuarto día
Esto ya va tocando a su fin. Han pasado ya 14 días y parece que llegamos ayer. Hoy es el día de revisiones, evaluaciones y programaciones.
Tras la oración y el desayuno, hemos tenido la revisión del encuentro con todos los jóvenes, una oportunidad para revisar las actividades realizadas, los contenidos presentados y por supuesto en qué medida ha llegado a nuestro corazón.
Ha sido una revisión intensa y profunda, donde lo más valorado fue los momentos de silencio e interiorización, porque fue la oportunidad para encontrarse consigo mismo y con Dios.
Tras la revisión hemos procedido a presentar la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011 y los días en las diócesis. Muchos son los jóvenes de Alemania, Repúbica Checa y Lituania que ya han confirmado que estarán con nosotros en esos días y luego participarán en el encuentro mundial.
Acabada esta presentación, ahora toca el turno de evaluación a los monitores, los cuales hemos evaluado desde que empezamos a preparar este encuentro hasta el final, reconociendo como a muchos jóvenes les ha hecho mucho bien este tipo de encuentros, y que tras participar año tras año, han crecido humana y espiritualmente.
Ya por la tarde tuvimos la fiesta final que comenzó con la celebración de la Eucaristía y continúo con la barbacoa y bailes y juegos preparados por los jóvenes.
Tras la oración de la noche, nos disponemos a descansar para emprender mañana el camino de vuelta a casa.
Decimoquinto día
Bueno, ésto toca a su fin. Hace quince días llegábamos a Lituania cargados de ilusión por vivir unos días de convivencia junto a jóvenes de otros países. Unos días para compartir la fe. Hoy toca despedirnos. Quizás no haya que decir muchas cosas. Rostros llenos de lágrimas, fruto de la emoción vivida estos días, lágrimas fruto de días vividos intensamente, de haber compartido las inquietudes e interrogantes, la reflexión, de haber celebrado juntos la fe, de habernos puesto delante del Señor dispuestos a acoger su palabra.
Hoy toca de nuevo hacer la mochila. Aquí se han quedado muchas cosas que traiamos: miedos, interrogantes... y nos llevamos el corazón lleno de nuevos amigos, nuevas experiencias y un firme deseo de ser testigos de Jesucristo entre los jóvenes, con el firme convencimiento de que podemos ser, como decía el papa Juan Pablo II, modernos y profundamente cristianos.
Desde aquí agradecemos, en primer lugar a Dios, el que nos haya dado esta nueva oportunidad de encuentro y formación, a la escuela diocesana de tiempo libre "Javier Azagra", al Centro Diocesano de Pastoral Juvenil, a la Delegación de jóvenes de nuestra diócesis, así como al resto de las diócesis participantes, su esfuerzo, su dedicación, y su compromiso con este encuentro, agradecemos sus desvelos por los jóvenes, sabiendo que como jóvenes hemos de construir una sociedad más acorde al plan de Dios, hemos de aportar nuestro ser de cristiano a Europa, redescubriendo nuestras raíces más profundas.
Ya solo nos queda que ponernos en camino un nuevo curso, teniendo como horizonte la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid que se llevará a cabo el próximo año y los Días en las Diócesis, los cuáles vamos a vivir también intensamente.


